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¿Qué hago hoy? ¿Me quedo en casa, o voy a la oficina?

Parece que, después de un año completo trabajando desde casa, por causas de fuerza mayor y con el agotamiento mental que supone estar conectado durante tantas horas seguidas, empezamos a escuchar (y también a leer en los medios), que, una vez se consiga doblegar al virus,  el modelo de trabajo “híbrido” entre casa-oficina podría ser la mejor opción para todos; tanto para para la empresa como para la inmensa mayoría de los empleados, a los que nos referimos como  “trabajadores de la información” (lW, Information Workers). 

En ENCAMINA ya veníamos utilizando este modelo “híbrido”, mucho antes de la pandemia, aunque no del todo optimizado, ya que viajábamos bastante, pero, sin duda, el hecho de dedicarnos a la tecnología nos ha facilitado mucho el camino en la adopción de este modelo. Tenemos varias oficinas repartidas por nuestra geografía, y algunos de nuestros compañeros trabajan, como es lógico, desde la ciudad o el pueblo donde viven (a varios kilómetros de la sede), incluidos los que están fuera de España. Esta circunstancia nos ha llevado a experimentar este modelo hibrido de la forma más natural, durante los últimos 4 años.  

¿Qué elementos y condiciones son importantes a la hora de plantear este modelo “híbrido” de forma exitosa?  

Me gustaría plantearlo desde tres grandes perspectivas, ya que afecta tanto a las personas como a la empresa, pero también a la metodología/procesos/políticas regulatorias y en paralelo, a la digitalización. 

Desde el punto de vista de “personas”

Mas allá del modelo que adoptemos, aunque parezca obvio, cualquier trabajador de la información tiene que estar equipado y entrenado para poder desempeñar su trabajo como si estuviera en la oficina, por lo tanto, tendrá que disponer de un portátil, Laptop o tableta, y demás accesorios como auriculares y conexión WIFI. Llevar consigo “la oficina a cuestas” un puesto de trabajo moderno que le acompañe a todas partes.  

Por otro lado, tendremos que hacer una reflexión que implica algunos cambios de mentalidad. Aunque trabajemos para una empresa en exclusividad y tengamos un vínculo de pertenencia fuerte, tenemos que pensar en nosotros mismos como si fuéramos “autónomos” o “emprendedores” y hacernos algunas preguntas importantes(tengamos la edad que tengamos y sea cual sea nuestro rol):  

¿Por qué soy valioso para mi empresa? ¿Qué me diferencia de otros? ¿Qué aporto a mi equipo? ¿Cómo puedo mejorar las cualidades que me hacen valioso? ¿Cómo puedo mejorar en aquello que se valora hoy en la empresa”  

Desde el punto de vista de “Empresa”

Facilitar al empleado todos los elementos necesarios para poder trabajar desde donde esté, empezando por establecer una relación basada en la confianza mutua, (empresa <-> empleado). Para eso, los servicios y la atención al empleado por parte del equipo de RRHH se deberán agudizar, para detectar y evitar el cansancio, aislamiento y desconexión con el propósito y valores de la compañía, que se pudieran producir por falta de adaptación al modelo. Hoy, más allá del salario, las personas buscan un lugar, o situación, que les permita crecer personal y profesionalmente, con un propósito. Hacerlo posible es el mejor vínculo a desarrollar entre “empresa y empleado”.

Cuidar y reforzar la comunicación, fomentar la colaboración, facilitar la formación continua, gestión del cambio, darle importancia al balance trabajo – vida personal y monitorizar el bienestar de los empleados.  “Sentirse cuidado” es “sentirse valioso”, algo muy positivo para dar lo máximo y ser en todo momento nuestra mejor versión.  

Más digitales y más ágiles

Hoy, todos los departamentos de la empresa tienen que ser más digitales y más ágiles, aprovechar todos los beneficios de la tecnología para su desempeño. La tecnología no es solo cosa de TI: es del CEO, de todos los CXOs y de los empleados también. Cada vez las fronteras entre lo que se considera del área de TI “técnico” y el área de “negocio” están más difusas… la tecnología en sí misma es un valor diferencial que forma parte de todo ¿quién debería estar al servicio de quién?    

Para mí, está claro. El departamento de IT debería estar al servicio del negocio, dando su apoyo a las necesidades de los equipos de negocio, aunque no a cualquier precio. Los riesgos por falta de aplicación de las políticas de seguridad, no son negociables, por lo tanto, la implicación de las áreas de negocio con TI ha de ser estrecha y totalmente colaborativa.

Establecer un verdadero entendimiento en las dos direcciones. Entender las necesidades del negocio por parte de TI, es una prioridad, ya que tienen que dar soporte a las nuevas formas de trabajar en la cultura 2.0.  Por parte del área de negocio, implicar a TI en los proyectos y hacer un esfuerzo por ser todas las áreas de negocio más digitales, (todos necesitamos una vuelta de tuerca digital), cambiar y hacer que cambie la actitud de las personas a una mentalidad más abierta al crecimiento y aprendizaje en materia digital.   

Las empresas tienen también que apostar y adelantarse al cambio de modelo, no solo porque la digitalización es algo imparable, sino porque es la respuesta al cambio cultural en el que estamos inmersos.  

Trabajar por objetivos, permitir la flexibilidad horaria, por temas de conciliación, ya que adaptar el trabajo a los horarios y obligaciones familiares es importante a la hora de atraer el mejor talento (esté donde esté). 

¿Despachos o praderas?

La oficina y los espacios tendrán que adaptarse a las nuevas necesidades: ¿despachos? o ¿praderas sin sitio asignado? Pequeñas salas para vídeo conferencias, salas multiuso para entrenamiento o eventos híbridos (presencial y virtual), zonas de descanso y entretenimiento, jornadas más cortas y más productivas… 

Desde el punto de vista de “Metodologías, procesos y Herramientas digitales” Es posible que tengamos que explorar y cambiar algunos métodos y los procesos que no estén optimizados para este modelo “híbrido”, quitar unos y poner otros… Si todo está cambiando, los procesos tendrán que cambiar también, y por ello el software que nos da el soporte para poder realizar nuestro trabajo de forma eficiente y segura, aplicando las políticas de cumplimiento y evitando vulnerabilidades de seguridad.   

Pues si este modelo híbrido viene a quedarse ¡que sea bienvenido!  si alguien tiene dudas o interés en como adoptar estos nuevos paradigmas de trabajo, que no dude en ponerse en contacto con nosotros 🙂

Cambio de modelo de trabajo, supone también cambio de herramientas

Podemos contaros nuestra experiencia personal sobre esta hibridación. Tenemos la experiencia en adopción y gestión del cambio, y como consecuencia, las herramientas digitales propias que aceleran el proceso de cambio en solo 6 semanas, utilizando TeamsChamp o PlayQUIZ donde gracias a la “gamificación” hemos conseguido innumerables éxitos en nuestros clientes.

En algún caso, el propio cliente tenía muchas dudas del avance y el éxito de la adopción, nos decía «por el tipo de usuario que tenemos, no va a funcionar…» Y nosotros decimos: “No es tanto hablar de tipo de usuario”. Somos personas y todos, independientemnete del tipo de trabajo que realicemos, seamos nativos digitales o no,  somos capaces de adoptar nuevos  hábitos si se nos dan los elementos y las condiciones óptimas para hacerlo, y como podéis comprobar ahora mismo, muchas de ellas se dan.

Es el momento de apostar por trabajar desde casa y/o desde la oficina, bien equipados y empoderados con conocimiento digital para conseguir una excelente experiencia. 

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Publicado por
Pilar Ramírez

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