Excelencia en servicio de ingeniería y otros cócteles

20.1.10

Venga como venga el futuro, vendrá movido

Como dice un compañero al que respeto mucho, estemos donde estemos mañana, lo que es seguro es que el cambio estará presente con nosotros y probablemente será más acelerado.
Dicho de otro modo, hoy nos movemos en el caos y mañana más.









Hacer bien el trabajo, concentrados en él, sin interrupciones, sin desviaciones, sin urgencias interpuestas, sin cambiar continuamente de foco o lugar, parece un sueño inalcancable hoy.
Si además pedimos que alguien nos clare dónde estaré y haciendo qué cosa dentro de x meses o años, mejor confiar en la lotería.

Me ha gustado la corta comunicación hoy de un compañero que decía: Mañana estaré en el cliente x, pasado mañana ya se verá!!




La planificación es una función clave para el éxito de las organizaciones y de los proyectos, y la productividad y eficiencia está claramente relacionada con la concetración y foco en las tareas más importantes. Hay fabulosas teorías y buenas prácticas para ayudar a lograr ser más productivos, eficientes en este y muchos sentidos (ej.: Los siete hábitos de la gente altamente efectiva de Stephen Covey ), pero el éxito de los profesionales de éxito del futuro deberá incluir, también, una componente clave:

LA FLEXIBILIDAD

Como profesional de la ingeniería o de la consultoría deberé tener mucha cintura para encajar con entusiasmo los nuevos proyectos, las nuevas tendencias, las variaciones tecnológicas, los cambios de prioridades, las entregas para mañana, los nuevos compañeros, los diferentes roles ante diferentes tareas, la nueva ubicación, el cambio de última hora, la llamada a última hora, el nuevo cliente, etc., etc.

¿y por qué tengo que aceptar algo tan incomodo? ¿algo tan poco productivo?

Porque el mundo gira y gira y gira y gira, y espero que sientas el movimiento bajo tus pies, porque sino es que ya se te ha escapado!!.

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5.10.09

Cliente vencido, cliente perdido

Va en nuestra naturaleza humana. Queremos tener razón, queremos salirnos con la nuestra, incluso queremos imponer nuestra razón a costa de lo que sea (porque honradamente sabemos que sin duda, la TENEMOS).

Hace poco oí a un consultor senior de la casa enunciar: "cliente vencido, cliente perdido" y me pareció genial, porque resume uno de los errores habituales de los que convivimos y tratamos con tantas y tantas personas.




Cuando entramos en conflicto podemos convencer o debemos ceder. Si por el contrario "vencemos", será por última vez. Porque tan seguros estamos de que tenemos la razón como lo está el otro, solo que el otro tiene la libertad de elegir proveedor de forma inmediata (de hecho hay cola en la puerta para ponérselo fácil) y así ya no volveremos nunca más a quitarle la razón.


Entonces decía otro consultor senior de la casa: "no podemos bajarnos los pantalones sin más," porque efectivamente veía mancillada la verdad y lo que honradamente creía justo....


...El propio cliente en otro momento le dió la respuesta: "pasadas unas semanas seguimos trabajando juntos, estás recuperando lo que cediste, tienes mucho terreno por delante...si no hubieras cedido, nada de esto, tan positivo, estaría pasando."


Bueno, con los clientes, como con la pareja, hay que trabajar para mantenerse unidos a largo plazo (si eso es lo que nos interesa) y la valoración de la relación hay que hacerla a años vista, no en el último enganche. Dice el refrán que "el que lo da, lo vende, si el que lo toma lo entiende". Ceder no significa regalar, significa soltar hilo para recuperarlo más tarde.
Cierto es que si nos toca ceder continuamente, la relación no es justa y lo injusto siempre acaba mal. Aún así, más vale resolver la relación sin vendettas.


Lo que pretendo es que entendamos que si vale la pena la relación con ese profesional o con ese cliente, hay que ser flexible, positivo, creativo, trabajar siempre por el ganar-ganar,... y no entrar al trapo ni caer en la trampa de la testosterona.


Hoy cedo, mañana convenzo, pasado mañana ganamos todos.

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